Diez años de alta velocidad ferroviaria a Málaga
Las infraestructuras en España son clave para impulsar un turismo sostenible, y el AVE cierra 2017 con 2,4 millones de pasajeros, prueba de que el tren de alta velocidad gusta tanto a turistas como a residentes. También están en marcha planes para nuevos servicios, como una conexión con Granada y un servicio más rápido a Sevilla.
El 23 de diciembre de 2007, un tren de alta velocidad llegó por primera vez a la estación principal de Málaga, María Zambrano. La llegada de un Serie 103 hacia las 12:30 fue un momento histórico para la provincia de Málaga, y el servicio comercial comenzó al día siguiente.
El servicio celebra su primer gran aniversario en plena forma: 20,5 millones de personas han viajado entre Madrid y Málaga en este tiempo, y este año ha alcanzado un nuevo récord con más de 2,44 millones de usuarios, alrededor de un 3,8 por ciento más que el año pasado.
El tren es la forma perfecta de viajar, ya que permite contemplar la belleza natural del país a medida que se recorre. Atemporal y romántico, pero moderno y de alta velocidad: si nunca ha disfrutado de un viaje en tren, se lo recomendamos encarecidamente.
En los últimos diez años se han añadido más conexiones directas, con ciudades como Barcelona, Zaragoza y Valencia, y el año que viene habrá también un servicio a Granada. Se espera además que el trayecto de Málaga a Sevilla sea mucho más rápido en 2020. También se están construyendo líneas a otros destinos, por lo que los servicios de alta velocidad AVE seguirán creciendo en los próximos años. Desde 2007, 27,5 millones de personas han utilizado toda la red ferroviaria con epicentro en Málaga.
El AVE ha acercado Málaga y Madrid, con un tiempo de viaje óptimo de poco más de dos horas y media, algo especialmente llamativo para los habitantes de la capital, donde cualquier desplazamiento dentro de la ciudad puede llevar alrededor de una hora. Desde el punto de vista empresarial, puede decirse que la Costa del Sol ya se ha convertido en un parque tecnológico y un polo de inversión accesible desde Madrid y, desde el punto de vista turístico, en uno de los tres grandes destinos de sol y playa, junto con Valencia y Alicante.